En los gemidos del cierre de las puertas, se pueden escuchar el llanto de los pequeños olvidados. Nosotros seguimos aquí. Esperando. Prometió no olvidarnos cuando todos los demás lo hubieran hecho pero ahora, veo desaparecer mis manos. Pronto sólo seré otro ruido más de este oscuro caserón.
-¿Qué esperabas? Los juguetes sólo vivimos el tiempo en el que estamos presente en sus vidas.
In the doors closing groanings, you can listen to the forgotten little ones crying. We are still here. Waiting. He promised not to forget us when everybody have done but now, I can see my hands vanishing. I will be soon another noise in this dark old house.
-What was you waiting for? Toys like us, we just can live during we are part of their lives. Not longer.
¿Acaso no somos juguetes también nosotros? Olvidados, rotos, metidos en la caja todavía, pero juguetes en manos de adulto al fin y al cabo.
Éste es uno de ésos cuentos que envidio cochinamente no haber escrito yo.
Un abrazo.