|

Cuando ya no me quedaban fuerzas, llegué. Si bien me dijeron que la galaxia NGC 3660 era similar a la vía láctea, no me imaginaba hasta qué punto lo era. Con una distancia que se cuenta en años, allí estaba yo, con un deja vu de otra vida y un comienzo de una nueva. Habladurías del mayor yacimiento de fósiles de estrellas fugaces conocido, me había embarcado en una búsqueda que ponía fecha de caducidad a mi días, pero la esperanza era más imperativa que cualquier otra pasión.
Recorrí planetas, exploré lunas, buscando cada indicio, documentando cada hallazgo, datando y recogiendo cada fósil. Para la tripulación no era más que una vieja chiflada que pierde navegando cada minuto de lo que le queda de vida. Mi afán era encontrar el verdadero yacimiento. Según la creencia popular allá donde van a morir, era donde solía verse algunas con vida. Ponderando mis opciones y posibilidades, sabiendo que se reducían hasta llamarse quimera, creí firmemente que no podía ser de otro modo. Jugué todo lo que tenía a la baza de encontrar una estrella con vida y pedirte a ella como deseo.
Aposté y perdí. No hay rincón en esta galaxia que no haya recorrido. Todo en vano hasta quedarme sin combustible, sin tripulación y sin oxígeno. Ya sólo me queda apagarme poco a poco hasta ser un fósil más en esta nave.
When I was about to lose all my strength, I arrived. Although I’ve been told that NGC 3660 galaxy was very similar to Milky Way, I couldn’t imagine it was so close. I was there after so long distance that you need to count it with years, I felt a strong déjà vu of a previous life but willing to start a new one. Talking about the greatest known shooting stars deposit made me come knowing that this researching will bring an expiry to my life, needles to say hope is more demanding that other passion.
I went all over planets, explored moons, searching for any sign, documenting any discovery, dating and collecting any fossil. For my crew, I was just a crazy old woman who loses every second left of my days travelling. My own desire was to find the real deposit. The popular belief was that where the shooting star go to die, in that place, sometimes you could find any still alive. Weighting up my options and chances, knowing that this was just an illusion, I did believe that it couldn’t be in other way. I bet everything on this trip: to find an alive star and ask you to her as a wish.
I bet and lost. There is no place in this galaxy where I´ve been searching. Everything was in vain, I don´t have oil, crew and air to breath. The only thing I can do is slowly going out to becoming another fossil more in this spacecraft.
|