Ha siempre sido sinónimo de caos y confusión por su traducción del hebreo, pero su primer significado era Puerta de Dios. Ahora, la pequeña ciudad del condado Wicklow, había olvidado su nombre para adoptar el de Babylon. Muchos eran los que acudían para contratar a los asesinos, otros en cambio nos dejábamos ver en busca de un trabajo a cambio de unas monedas que no tardaríamos en gastar en nuestros vicios particulares. Me senté en la barra del único pub que había, O’brien, no mire a mi alrededor porque no me interesaba.
—¿Puedo invitarte a un trago? —Me dijo una voz a mi espalda.
—No. Puedo pagarlos yo misma.
—¿Eres una asesina?
No me molesté en contestar. Todos los que estábamos allí éramos psicópatas a sueldo. La anciana se sentó a mi lado y pidió una botella de agua mineral. Era débil y su cabeza se agitaba sin poder remediarlo.
—Mire, señora, nunca he necesitado de los servicios de un asesino y no sé cómo se contrata a uno.
—Dígame en qué consiste el trabajo y el dinero que está dispuesta a pagar. Ya le diré yo si lo acepto o no.
—Los objetivos es una pareja mayor y la paga sería de cinco de los grandes.
—¿Por qué quiere deshacerse de esa pareja?
—Porque ha llegado su momento.
Me tendió una foto de la pareja y vi que eran su marido y ella. Me dio la dirección y acordamos que el pago sería el mismo día antes de llevarlo a cabo. La casa de la anciana no estaba lejos. En el condado de Dun Laoghaire. Era una vivienda unifamiliar al final de la calle del Puerto. El marido se encontraba postrado en la cama conectado a muchas máquinas, aún así me sorprendió que estaba consciente.
—Maggie, ¿quién es esta señorita?
—Es un ángel, amor mío.
Se tumbó a su lado. Le besó en los labios y me tendió un sobre cerrado. En él había el dinero acordado y una nota en la que ponía “que dios le bendiga”. Apunté primero a él y disparé, repetí la misma operación con ella. Un programa de entrevistas matutino amortiguó el ruido. Aquel dinero me daría cierto descanso antes de volver a Babylon.
It has always been a synonym of chaos and confusion because of its translation from Hebrew but its first meaning was Gate of God. Now, the small town in county Wicklow has forgotten its name to adopt Babylon as its. Many people come to hire assassins, some other drop by to get a job to pay our private vices. I sat down at the bar of the only pub in tow, O’brien. I didn’t look around because it wasn’t none of my business.
“Can I get you a drink?” someone said at my back.
“No. I can’t get it by myself”.
“Are you a killer?”
I didn’t bother to answer that. There we’re all psychopath for hire. The old lady sat next to me and got a bottle of still water. She looked weak and she couldn’t help herself, her head was shaking.
“Look, Madame, I’ve never needed a killer before and I don’t know where to find any”.
“Explain me the job and the paycheck. I will let you if you have found one”.
“The target is a senior couple and the money is 5 grand”.
“Why do you want to get rid of them?”
“Their time has come”.
She showed me a picture and the couple were her husband and her. She gave me the address and agreed the conditions. The house wasn’t far. In Dun Laoghaire county, it was a house at the end of the docklands road. The husband was in the bed, connected to many machined but he was conscious anyway.
“Maggie, who is this lady?”
“Just an angel, honey”.
She laid next to him. She kissed him and gave me an envelope. Inside there was the money and a note where it was written “God bless you”. I aimed at him and shoot. Then I did the same on her. A TV program muffled the sound. That money would give me a break before going back to Babylon.